Cómo y porqué orar
Existen muchas y variadas formas de orar, y también por diversas razones, a lo largo de las Escrituras siempre se ha destacado más una oración de gratitud y que edifica el nombre del Señor que una de súplica, aunque la mayoría de nosotros las destaque más. Dios no desmerece ésto, le gusta que le pidamos cosas, pero mejor si estas están de acorde a su voluntad. Más allá de una posición concreta para orar, o de repetir palabras, la Biblia nos enseña a orar de corazón A Él clamé con mi boca, Y fue exaltado con mi lengua. Si en mi corazón hubiera yo mirado la iniquidad, Adonai no me habría escuchado. Pero ciertamente me escuchó Elohim, Y atendió a la voz de mi súplica. ¡Bendito sea Elohim, que no desechó mi oración, Ni apartó de mí su misericordia! Sal 66:17-20 BTX4 Entonces vemos de primera mano que el primer requisito para orar es clamar, hablar con nuestra boca lo que necesitamos, o principalmente, lo que queremos que Dios haga por nuestros seres queridos, o por nuestros enemigos, ...