Cómo y porqué orar
Existen muchas y variadas formas de orar, y también por diversas razones, a lo largo de las Escrituras siempre se ha destacado más una oración de gratitud y que edifica el nombre del Señor que una de súplica, aunque la mayoría de nosotros las destaque más. Dios no desmerece ésto, le gusta que le pidamos cosas, pero mejor si estas están de acorde a su voluntad. Más allá de una posición concreta para orar, o de repetir palabras, la Biblia nos enseña a orar de corazón
A Él clamé con mi boca,Y fue exaltado con mi lengua. Si en mi corazón hubiera yo mirado la iniquidad,Adonai no me habría escuchado. Pero ciertamente me escuchó Elohim,Y atendió a la voz de mi súplica. ¡Bendito sea Elohim, que no desechó mi oración,Ni apartó de mí su misericordia!Sal 66:17-20 BTX4
Entonces vemos de primera mano que el primer requisito para orar es clamar, hablar con nuestra boca lo que necesitamos, o principalmente, lo que queremos que Dios haga por nuestros seres queridos, o por nuestros enemigos, o por una cosa que nos aflige mucho, porque la biblia nos dice por ejemplo en Mat 5:44 que amemos a nuestros enemigos, y si los amas, orarás por ellos, para que les vaya bien y Dios lo cure de sus males y deje de ser tu enemigo, porque considera que tu y yo, con nuestros pecados que hayamos cometido fuimos enemigos de Dios, pues a Él no le gusta eso, pero igual nos amó, y por esa razón también es importante que siempre en nuestras oraciones sea exaltado Dios tú Señor, Papito bonito te amo (Sal 99:4, Sal 119:140, Salmo 145), eres lo mejor que me ha pasado (Sal 86:10, Jer 10:6, 1 Cr 16:25, Neh 1:5) tu eres la Luz de mi vida (Hch 26:23, Mat 17:2, 2 Co 4:6), Jesús eres lo más grande que existe (Jer 32:27, Luc 1:37, Sal 91:1-2, Sal 80:19), así, de esa forma. Y fíjense una cosa, si uno está feliz y le quiere contar una buena noticia a su amigo, lo hará saltando y de pie, y puede que levante sus manos de felicidad, así mismo entonces si uno está agradecido porque Dios ha sido bueno (Salmo 117), uno puede orar de pié por eso, también, Dios es una autoridad (2 Cr 20:6, Sal 71:18, Ro 13:1), y uno se dirige a una autoridad de pie por respeto, o haciendo una reverencia, entonces se vale también la oración de pié, sabemos igual que el es lo más grande que existe, entonces se vale una oración de rodillas, como máxima reverencia, y también al mismo tiempo con las manos hacia el cielo, reconociendo la soberanía del Altísimo, porque esa es una de las formas que se llama a Dios en la Biblia, Altísimo (2 Sa 22:14; 23:1, Sal 7:17; 21:7), Continuamos en el verso 18, “Si en mi corazón hubiera visto yo la iniquidad, el Señor no me habría escuchado” Y tal como lo mencioné antes, para orar de la forma correcta, sea de la manera que fuera, necesitamos un corazón dispuesto y limpio delante de Él (Sal 51:10-13), esto involucra por supuesto pedirle perdón por nuestros pecados si cometimos falta, ya que si nos guardamos las cosas malas que hemos hecho no nos vamos a ver bien delante de Él, aprovechemos que Jesús nos hizo limpios y justos (Juan 1:12-13, Luc 21:36) para que pudiéramos dirigirnos ante sus Presencia. Continúa la lectura conmigo en el verso 19. “Pero ciertamente me atendió Dios y escuchó la voz de mi súplica” ¿Y por qué causa es que escucha Dios la voz de nuestra Súplica? Pues porque se cumple todo lo dicho anteriormente, [Clamor sincero, exaltándole], Cuando comenzamos a orar, lo primero que tenemos en mente es que Él es lo mejor que existe, nuestro Señor, Nuestro Salvador, [corazón libre de iniquidad, o pecado], procuramos limpiar nuestras vidas, pidiendo perdón por las cosas malas que hayamos hecho, esperando ser dignos de Él, el resultado, atiende nuestra suplica, aunque por supuesto hay que destacar que lo que le vayamos a pedir esté de acuerdo a su voluntad, no le podemos pedir por ejemplo que le vaya mal a nuestro amigo de la esquina porque estamos enojados con él, por poner un ejemplo, o no se cumpliría los pasos anteriores (1 Juan 4:20-21, Mt 5:46-48), así que atentos con eso, sigamos con el verso 20, ¡Bendito sea Dios, que no desechó mi oración, Ni apartó de mí su misericordia!” Miren que hermoso, nunca olvidar esto, uno muchas veces le ora al Señor y le pide y le pide cosas, pero no es agradecido, aquí el que escribió este salmo es agradecido y bendice a Dios por lo grande que es y porque, aunque es el mayor Rey de todos y es soberano, actúa con la más grande de las misericordias, cumpliendo lo que le pedimos porque ve que nos esforzamos por agradarle, y es que así lo confirma Jer 29:13 BTX4 que dice: Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis con todo vuestro corazón.
Y esta, es la auténtica forma de orar, buscarlo con todo nuestro corazón, para así poder hallarlo, y con esto seguramente te habrás dado cuenta que no sirve de nada andar repitiendo todo el tiempo una misma oración de memoria porque si, pregúntate, ¿Hay amor en eso? ¿Hay una búsqueda de lo más profundo del corazón en decir a cada rato por ejemplo, por poder un ejemplo clásico, Padre nuestro que estas en los cielos… así repetido muchas veces, la misma parte en la biblia donde Jesús dice que oremos de esta forma menciona que no lo hagamos en forma de vanas repeticiones, en Mat 6:7 lo dice textual, Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. Y si analizamos más, cuando empieza Jesús a decir, oren de esta forma y dicta el Padre Nuestro, el orden que tiene ese ejemplo de oración es el mismo que hemos estado viendo hasta ahora, empieza reconociendo quien es Dios, Nuestro Padre, que está en los cielos, “A Él clamé con mi boca, y fue exaltado con mi lengua” “Santificado sea tu Nombre, hágase tu voluntad, así como en el cielo, en la tierra”, y como decía el salmo “Si en mi corazón hubiera mirado la iniquidad, el Señor no me habría escuchado” es por eso entonces que la oración sigue “El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores” es decir, lléname de tu Palabra rica, deliciosa como el pan, y por favor perdóname de todas las cosas pendientes que haya hecho mal a mí o a otros, te prometo no guardar rencor Señor ni querer cobrar venganza con otros, ¿Han oído esa expresión “Tienes una deuda que pagar”? se usa cuando alguien le hizo algo malo a otra persona y esta quiere vengarse, Dios nos pide que perdonemos a esa gente, así como Él nos perdona, de este modo no miramos, no tenemos iniquidad o pecado dentro de nuestro corazón, y finaliza “porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.” tal cuál como finaliza el Salmo que leímos, bendiciendo al Altísimo, “¡Bendito sea Dios, que no desechó mi oración, ni apartó de mí su misericordia!”
Y es así de sencillo y completo mi querido amigo, la virtud de orar bien al Señor, y por supuesto la Palabra de Dios deja muchas más claves todavía, como en los mismos versos siguientes a lo del Padre nuestro, como ayunar, un paso más (Mt 6:17-18), formas en las que puedes orar cuando estás triste o mal por algo que tienes que hacer y no quieres o por algo que anhelas mucho y no se te da, dos ejemplos, Ana, que no podía tener hijos, hizo votos a Dios y cumplió, (1 Sa 1:2-20) Jesús, reconoció que la voluntad del Padre era mayor a la suya (Mt 26:38-45) cuando estaba a punto de morir y resucitar por nosotros, aunque para lidiar con esto, pidió ayuda también, la importancia de la oración grupal (Mateo 18:19), Tenemos también las diferencias de una oración arrogante y una humilde en la parábola que enseñó el Señor (Lc 18:10-14), y bueno, muchísimos más, La importancia de la persistencia en la oración (Luc 18:1-8), La humillación total (1 Re 18:41-43, Esd 9:5) Frases para orar de agradecimiento, de exaltación y más (Sal 72:19, Hab 3:2, Lc 23:42, 1 Ts 5:17) Y los salmos en general están repletos de formas de orar y guías. Finalizamos con Flp 4:6-8 que resume y amplía en gran medida todo lo que compete a ésto. Y recordemos lo que dijo el Señor en Jeremías
Porque bien sé mis designios sobre vosotros, dice YHVH. Designios de bienestar y no de desgracia, de daros un porvenir y una esperanza. 12 Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y Yo os escucharé.Jer 29:11-12 BTX4
Que Dios los bendiga amados, que los llene de paz y aumente su entendimiento sobre Él y sus maravillas, es una buena virtud la oración, que debemos todos poner en práctica con mucha diligencia, mientras más lo hagamos, más respaldo tendremos para con Él sobre todas las cosas.
Comentarios
Publicar un comentario
Cualquier duda, aportación o edificación es bienvenida. Comentarios insultantes serán borrados.